FISIOTERAPEUTAS EN MURCIA.

Fisioterapia para cuando ya lo has probado todo y sigues igual.

No tratamos dolores sueltos. Encontramos qué los provoca, diseñamos un tratamiento adaptado y te acompañamos hasta que vuelves a moverte sin que el dolor marque tu rutina.

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EL PROBLEMA

¿Te suena alguna de estas situaciones?

No necesitas otra sesión. Necesitas un tratamiento.

Dolor que vuelve una y otra vez.
Has probado fisios y no te ha funcionado.
Una lesión que te limita la vida.
Frustración porque no ves salida.

Aquí no empezamos por el dolor.
Empezamos por la causa.

En Peñarrubia, antes de tratar te entendemos. Buscamos qué te falta, qué te pasa, qué hábito te está frenando. Sin saber la causa, cualquier tratamiento, cualquier masaje, es un parche.

Por eso aplicamos el Método Peñarrubia: nuestra forma de hacer fisioterapia con criterio clínico, plan personalizado y acompañamiento hasta que te recuperamos por completo.

ÁREAS DE TRATAMIENTO

Tratamos lo que te impide vivir bien.

Cada caso es distinto, pero estos son los problemas que más vemos en consulta:

Espalda y cuello

Lumbalgia, cervicalgia, hernias y protrusiones discales, contracturas crónicas.

Lesiones deportivas

Esguinces, roturas musculares, tendinopatías, recuperación post-cirugía.

Hombro, codo y muñeca

Tendinitis, epicondilitis, síndrome del túnel carpiano, capsulitis.

Cadera, rodilla y tobillo

Artrosis, condromalacia, fascitis plantar, esguinces de repetición.

Recuperación post-operatoria

Rehabilitación tras cirugía traumatológica o deportiva.

Suelo pélvico, embarazo y postparto

Preparación al parto, recuperación postparto, incontinencia.

Fisioterapia pediátrica y neurológica

Niños con problemas musculoesqueléticos, patología neurológica adulta o infantil.

Dolor crónico y limitación funcional

Casos que ya han probado otras vías sin éxito. Aquí empezamos por entender qué no se ha hecho.

PASO A PASO

Cómo trabajamos contigo.

No hay sesiones sueltas. Hay un proceso con sentido.

Primera visita.

Te escuchamos antes de tocarte.
Te exploramos y entendemos qué te pasa. No solo dónde duele: por qué duele, qué lo mantiene y qué te está impidiendo hacer. Salimos con un diagnóstico claro y un plan adaptado.

Plan personalizado.

Sabes en todo momento por dónde vas.
Definimos juntos cuántas sesiones, qué técnicas, qué ejercicios y qué hábitos. Nada de protocolos genéricos. Un plan construido para tu caso, tu cuerpo y tu situación.

Tratamiento con criterio.

Ni más ni menos de lo que necesitas.
Combinamos terapia manual, ejercicio terapéutico, tecnología y todo lo que tu caso necesite. La máquina no es lo protagonista: lo es el fisioterapeuta que sabe exactamente cuándo y por qué usarla.

Seguimiento real.

En consulta y entre sesiones.
Te acompañamos durante todo el proceso. La recuperación tiene altibajos, y los sostenemos juntos. No estás solo entre visita y visita.

Vuelta a tu vida.

Ese es el objetivo real.
El objetivo no es que te deje de doler durante unos días. Es que vuelvas a hacer lo que la lesión te impedía: trabajar, dormir, hacer deporte, moverte. Sin miedo a recaer.

¿Listo para empezar?
Reserva tu primera visita.

Las técnicas más avanzadas guiadas por los fisios de siempre.

Trabajamos con técnicas y tecnología de última generación para acelerar los tratamientos y aumentar las tasas de éxito. Neuromodulación, Ejercicios de fuerza, ondas de choque, Terapia manual, INDIBA, ecografía, EPI, Superinductiva. Podríamos seguir así un buen rato.

Pero aquí la técnica no es lo importante. La maneja el fisioterapeuta con años de experiencia que no se limita a usarla, sino que sabe exactamente por qué la está usando en este momento concreto de tu recuperación.

Enseñar las máquinas está muy bien. Pero aquí creemos que las soluciones llegan cuando se pone al paciente por encima del material que se usa.

Superinductiva

  Dolor muscular, limitación de movimiento, recuperación funcional

Estimula el sistema neuromuscular con campos electromagnéticos de alta intensidad, disminuyendo el dolor, recuperando la movilidad y mejorarando la función

Ecografía musculoesquelética

  Diagnóstico específico de lesiones

Permite ver lo que ocurre por dentro y guiar tratamientos con precisión.

EPI - Electrólisis Percutánea

Tendiopatías, roturas, lesiones musculares

Técnica ecoguiada que actúa directamente sobre el tejido lesionado para acelerar su recuperación.

INDIBA - Tecarterapia

  Lesiones musculares, articulares, postoperatorio

Activa los procesos de recuperación interna del tejido a través de calor profundo.

Laser de alta potencia

Dolor muscular, tendinopatías, inflamación

 Reduce el dolor y estimula la recuperación del tejido mediante energía lumínica de alta intensidad, acelerando los procesos de reparación.

Ejercicio terapéutico

  Fuerza, control motor, prevención de recaídas

Ejercicios específicos diseñados para tu caso, que hacemos en consulta y continúas en casa.

Neuromodulación percutánea

  Dolor crónico, contractural, disfunciones neuromusculares

Estimulación eléctrica precisa sobre el nervio para restablecer su función.

Más técnicas

  • Punción seca
  • Ondas de choque
  • Gafas de realidad virtual
  • Presoterapia

+20 fisioterapeutas liderados por Salva Peñarrubia.

Salvador Peñarrubia es el fundador de la clínica y la cabeza visible del equipo. Su forma de entender la fisioterapia —primero entender al paciente, después tratar— es la base sobre la que trabaja todo el equipo.

Doctoralia
Awards
Ganador

DÓNDE TE TRATAMOS

Cuatro clínicas avanzadas y especializadas de fisioterapia en Murcia.

Todas trabajan con el mismo método y el mismo equipo cualificado. Elige la que mejor te quede.

Personas que volvieron a su vida.

No te contamos lo que hacemos. Te lo cuentan ellos.

TESTIMONIOS

Historias de vuelta a la vida normal.

Pacientes que hoy entienden su cuerpo y vuelven a vivir con normalidad.

Resolvemos tus dudas antes de que llegues.

En fisioterapia hay muchas preguntas que el paciente no sabe si hacer. Aquí están las más habituales. Sin rodeos.

¿Qué pasa en la primera visita?

La primera visita es la más importante de todo el proceso. Empezamos escuchándote: qué te pasa, desde cuándo, cómo afecta a tu día a día y qué necesitas volver a hacer sin dolor ni miedo. Después exploramos y valoramos para entender no solo qué te duele, sino por qué se mantiene.

Sales con tres cosas claras: una explicación sencilla de lo que te ocurre, un plan personalizado (qué vamos a hacer, qué debes hacer tú y una estimación realista de sesiones) y, normalmente, un primer tratamiento ese mismo día.

No es «una sesión más». Es el punto de partida de tu recuperación, donde dejamos de poner parches y empezamos a resolver el problema de raíz.

La mayoría de procesos se resuelven o mejoran de forma clara en unos tres meses, pero el tiempo exacto y el número de sesiones depende de tu caso: no todas las lesiones ni todas las personas necesitan lo mismo.

Por eso no te damos una cifra al azar por teléfono. En la primera visita valoramos qué te ocurre y te explicamos qué objetivos debemos alcanzar y una estimación realista del proceso y de sus tiempos. Esa estimación la vamos ajustando según cómo respondes, porque lo que mandan son tus resultados, no un bono cerrado de sesiones.

Nuestro objetivo no es que vengas de forma indefinida, sino ayudarte a recuperar lo que te importa lo antes posible y darte las herramientas para mantener los resultados a largo plazo. 

El precio depende del tipo de tratamiento y de lo que necesites en cada momento, por eso no trabajamos con una tarifa única para todos: no sería honesto darte una cifra sin haberte valorado.

En la primera visita hacemos una valoración completa y te explicamos con claridad cuál es la mejor opción para tu caso, cómo sería el proceso de recuperación y qué inversión supone, sin sorpresas ni costes ocultos.

Queremos que tengas toda la información desde el principio para que tomes la decisión con tranquilidad. Más que pagar por sesiones sueltas, lo que contratas es un proceso pensado para resolver tu problema y darte autonomía, no para que dependas de nosotros indefinidamente.

Queremos que tengas toda la información desde el principio para que puedas tomar la decisión que consideres más adecuada.

Sí, y de hecho es algo bastante habitual. Muchos pacientes llegan a Peñarrubia después de haber probado distintos tratamientos sin conseguir los resultados que esperaban.

En muchos de esos casos el problema no es que lo anterior estuviera mal hecho, sino que faltó algo: entender bien qué mantiene el dolor, un plan claro y sostenido en el tiempo, o ejercicio bien dosificado. Nuestro enfoque no consiste solo en aliviar los síntomas, sino en encontrar qué está alimentando el problema y diseñar un proceso adaptado a ti para resolverlo de raíz.

Que algo no haya funcionado antes no significa que no tenga solución. Muchas veces, abordarlo desde otro punto de vista es justo lo que cambia las cosas.

Un masaje puede ayudarte a aliviar molestias y a sentirte mejor de forma temporal, y como herramienta tiene su valor. La diferencia es que, por sí solo, no resuelve la causa: cuando vuelves a tu actividad, el problema suele reaparecer.

La fisioterapia busca entender por qué aparece ese dolor y trabajar sobre lo que lo mantiene para conseguir cambios duraderos. Para ello combinamos valoración, tratamiento manual, ejercicio terapéutico, educación y seguimiento personalizado. La terapia manual puede formar parte del proceso, pero es una pieza más, no el tratamiento entero.

Nuestro objetivo no es que te sientas mejor unas horas. Es ayudarte a recuperar tu vida y darte herramientas para que el problema no vuelva

Nunca es tarde para mejorar. Cada semana vemos pacientes que llevan meses o incluso años conviviendo con dolor o limitaciones, y que recuperan capacidad cuando se aborda el problema de la forma adecuada.

Cuando un dolor lleva mucho tiempo, casi nunca se trata solo de una estructura «dañada». Suelen influir otros factores: pérdida de fuerza, miedo a moverse, poca tolerancia a la actividad o hábitos que mantienen el problema. Y la buena noticia es que todo eso se puede trabajar y cambiar, sea cual sea la antigüedad.

La antigüedad de una lesión no determina tu futuro. Lo importante es entender qué está pasando ahora y construir un plan que te ayude a volver a hacer lo que te importa.

Si el dolor, la rigidez o una limitación física están afectando a tu día a día, probablemente merezca la pena valorarlo. Algunas señales habituales: un dolor que no termina de irse, molestias que vuelven cada cierto tiempo, rigidez al levantarte, dejar de hacer cosas por miedo a que duela, o no poder entrenar, trabajar o dormir con normalidad.

No hace falta esperar a que el problema sea grave o llevar meses aguantando. Al contrario: cuanto antes entendamos qué está ocurriendo, más fácil suele ser resolverlo y evitar que se cronifique.

Si tienes dudas, una valoración es el mejor punto de partida. En ella te explicamos qué te pasa y cuál sería el mejor paso a seguir para que vuelvas a tu actividad con seguridad.

Lo primero es entender qué está provocando ese dolor que baja por la pierna, porque la ciática no es una enfermedad en sí, sino un síntoma que puede tener distintas causas. Y no todas se tratan igual.

Por eso lo más importante es una buena valoración: identificar qué lo está provocando y diseñar un plan adaptado a ti. A partir de ahí, en la mayoría de los casos combinar tratamiento, ejercicio adecuado y una progresión correcta de la actividad permite recuperar la función y volver a la normalidad.

Una idea clave: salvo indicación concreta, el reposo absoluto no suele ser la solución. Mantenerte en movimiento dentro de lo que toleras, de forma guiada, suele ayudar más que quedarte quieto esperando a que pase. La mayoría de las ciáticas mejoran con el abordaje y el tiempo adecuados; lo importante es no afrontarlas a ciegas.

En la gran mayoría de los casos, sí. La mayor parte de las hernias discales no necesitan cirugía y mejoran de forma significativa con un buen tratamiento, ejercicio terapéutico y una progresión adecuada de la actividad. La cirugía se reserva para una minoría de casos concretos.

Hay algo que tranquiliza a muchos pacientes saber: tener una hernia no es sinónimo de dolor de por vida. Con el tiempo, muchas hernias se reabsorben o dejan de doler, y de hecho hay personas sin ningún dolor que tienen hernias en su resonancia sin saberlo. Es decir, la imagen no siempre explica por sí sola lo que sientes.

Lo más importante es valorar tu caso de forma individual y entender qué está provocando tus síntomas. Tener una hernia no significa tener que operarse: significa que hay que poner orden, trabajar con un plan claro y recuperar la confianza para volver a moverte.

En cualquiera de nuestros centros encontrarás la misma forma de trabajar, los mismos estándares de calidad y fisioterapeutas formados en el Método Peñarrubia.

Por eso, la mejor opción suele ser simplemente la que te resulte más cómoda por ubicación y horarios.

Si no sabes cuál elegir, nosotros te ayudaremos a encontrar el centro y el profesional más adecuados para tu caso.

¿Quieres mantener los avances cuando termines el tratamiento?

Muchos pacientes continúan con Pilates en máquinas guiado por fisioterapeutas, para mantener fuerza, movilidad y prevenir recaídas. Porque recuperarse es el primer paso. Mantenerse es el siguiente.

Conoce nuestro pilates

¿LISTO PARA EMPEZAR?

Volver a tu vida empieza por una primera visita.

Pacientes que hoy entienden su cuerpo y vuelven a vivir con normalidad.